Pandemonium

Puig Campana

Pandemonium

28 de octubre de 2017

Después de la grata experiencia de la reciente escalada de la Noi en el mismo sector, nos quedamos con ganas de disfrutar otra aventura en este dédalo de torres, paredes y aristas que conforman la cara oeste del Puig Campana.
El día ya acorta y este fin de semana cambian la hora, dan un parte meteorológico un tanto inquietante, tratándose de esta montaña, pero, o lo hacemos ya, o tenemos que dejarlo para el año que viene.
Decidimos asumir el riesgo de un posible chubasco para sumarlo al ya de por si, emocionante recorrido por esta pared. Controlamos posibles escapes, rápeles, equipo de emergencia y de posible vivac en el caso de que se desate la tormenta, algo típico por estos escabrosos parajes.
Llegamos al aparcamiento a las 7:30 y aparcamos casi en la cuneta, ocupando casi todo el espacio, en medio, hay un vehículo con dos personas en torno, sacando y ordenando una montaña de material, al verlos pienso que está abriendo vía en la oeste, y lo comento, pero me dicen que van al espolón central ¡!, cualquiera diría que iban al Capitán con semejante petate, nos despedimos y salimos para arriba con la luz de los frontales.
Pasamos por la base de la aguja de la Encantada, y poco después de pasar bajo la fisura Neolìtica, se forma un contrafuerte con una pronunciada canal, ajardinada en su base con pequeñas y leñosas encinas, por las que nos metemos y comenzamos a trepar para poco después pasarnos al filo del contrafuerte y tras 50 m. de trepada de IIIº, situarnos en la terraza de la que parten numerosas vías ( creo que esta trepada corresponde originalmente al inicio de la vía: Ros Gregori).
Vamos con el primer albor, apenas contrastando en la penumbra, el fastuoso relieve del entorno, buscando indicios,  caminando sobre el contrafuerte otros 60 m. aproximadamente, hasta encontrarnos a  pie de vía una P borrosa, que nos informa del inicio, aunque a la luz de los frontales, también vemos un clavo y algún cordino más arriba, tal cual se reseña en el croquis.
A las 8:20 comenzamos a escalar. La idea es acabar rapidico, y vamos a empalmar todos los largos que se avengan a ello.

Croquis de Enrique Ortiz
I

 Croquis de los aperturistas reseñado en matxinklimb (interesante por los detalles a la hora de navegar, aunque la graduación nos resultó más bien una broma de mal gusto)


Croquis de campo4

1er largo, 80 m., 6a (pasos aislados). Reunión por encima de la R2 del croquis. Empiezo yo por una serie de placas y sistemas de fisuras, me paso de largo la primera reunión del croquis y sigo por diedro, placa y fisuras, con pasos en todo el conjunto, bastante plantadoshasta llegar a una repisa grande, terminal , sobre una especie de contrafuerte, montando aquí reunión,  lazando un grueso pico de roca que sobresale como un romo cuerno de rinoceronte.
Quedándome bajo una placa, apenas a 15 m. de la gran terraza.
Nada más empezar, vemos que la mayoría de los seguros fijos, aunque bien emplazados, son clavos caseros y algunos sobresalen amenazantes, otros, de anilla sobretodo, muy oxidados, dan un aspecto de vía de hace 40 años, nada relajante, y los cordinos de los puentes de roca, el mejor, ya blanco descolorido y en general más secos que el esparto. En cualquier caso, de tanto en tanto, nos sirven para orientarnos para no embarcarnos. Este será el tópico general del equipamiento en toda la vía, exceptuando algunos parabolts en los largos más duros y la mayoría de reuniones de la parte superior con parabolts y anilla rápel. 

No Foto
2º largo, 20 m. , 4º. Sigue Enrique este corto tramo, para llegar a la extensa y pedregosa campa, donde tras evaluar si ponernos las zapatillas, decidimos apretar el paso y no perder tiempo. Llegamos al pie del inicio del 2º tramo, con los pies llenos de púas, piedras, tierra y cualquier otro elemento existente en el paseeeeeeeeo.




3er largo, 65 m. 6b/+. Reunión en la R5 del croquis. Sigue Enrique, con mucho ánimo al inicio,  convencido que es 6a, según el croquis, jejeje, por un tremendo diedro desplomado al final y tapizado en sus laterales con zarzaparrilla, marmóreo uno y alveolado y muy desplomado el otro. La fisura al principio ciega, luego lisa y roma, la placa opuesta del diedro lisa como mármol, los alvéolos son casi el único recurso  y las posturitas de oposición, apenas útiles para chapar los seguros existentes (bastante cutres) y/o reforzar con algún friend, hasta llegar al primer parabolt. Resoplando, mascullando, acompañado de algún santo, pasa y después continúa por la derecha por una preciosa placa muy plantada pero generosa en buenos cantos, que elude la gótica y umbrosa chimenea-diedro, para cruzar después por encima de esta y pasar en diagonal hacia la izquierda subiendo por una bonita placa, hasta llegar a un sistema de volanderas carrascas, donde se monta una primate reunión.


4º largo, 6c, 35 m. Reunión en la R6 del croquis. Continúo yo, saliendo directamente de las ramas de la carrasca, cual ardilla, a una placa donde me cuesta horrores quedarme pegado para pasar en travesía y seguir luego hacia un pequeño desplome, que sale a una fisura ciega a tramos, donde el contorsionismo y la técnica combinada de fisura-adherencia (si se puede llamar así), permite la progresión espasmódica hasta una volada reunión, de donde se puede disfrutar viendo la cara del compi cuando aparece en la fisura.


5º largo, 6a+ (paso inicial de 6b/ o A0/6a), 75 m. Reunión en la R8 del croquis. Sigo yo, para ello tengo que destrepar un poco lo subido, 2 m. aprox. para retomar en desplome, la placa de la derecha y seguir por ella hasta entrar en una zona más fácil y herbosa, más arriba, hay un tremendo bloque desprendido que dejamos a la izquierda sin mirarlo siquiera y procurando no tirar nada, y seguimos hacia la derecha, entre matojos hasta el colmo de estos, que tenemos que dejar dando un raro paso entre roca y ramas, a la derecha de un diedro, para continuar por placa que nos sitúa en la arista que da a la gran canal. Reunión en una carrasca. Roce brutal.


6º largo, 5º, 70 m. Reunión en la R10 del croquis, en una carrasca donde hay montado rápel. Continúa Enrique, saliendo por un sistema de fisura diedro y en travesía en diagonal hacia la derecha hasta llegar a la famosa canal Vietnam, bajo la aguja Montesinos, bastante más abajo del rápel de la Entorns. La cuerda se metió en una fisura, el roce fue la esencia de este largo para Enrique, que  cual tractor, dejó un surco en la pedrera de la canal, para poder cruzarla. Roce Brutal. Aquí aprovechamos que hay unas colchonetas abandonadas por algún peregrino para otros peregrinos, y poniéndonos cómodos, hicimos una parada técnica, para comer, beber, quitarnos los pies de gato, hacer alguna gestión telefónica...etc.


7º largo, 5+ (con un + en el paso inicial), 70 m. Reunión en la R 12 del croquis. Sigue Enrique, por un diedro bastante liso, con un pedrusco que se mueve en el medio, y que resulta ser el único canto bueno y después el apoyo del pie, para pasar medio bien. Entre tanto las nubes nos envuelven y tornan el aspecto mediterráneo que nos rodea, en un ambiente alpino, cuyo fondo se difumina  entre un fondo cargado de cúmulos grises y ventados jirones que se van prendiendo entre los espolones y agujas que nos rodean. Después sigue ligeramente hacia la izquierda, y en una repisa gira en travesía a la derecha por una placa donde algunos clavos de anilla indican más que otra cosa, por donde hay que continuar, y sigue después hacia arriba por placas fisuradas con abundante vegetación y con ligera tendencia a la izquierda. Roce brutal+



8º largo, 6a, 75 m. Reunión en la R14 del croquis. Continúo yo, el ambiente es acojonante, el patio entre las nubes impresionante, aquí en medio del muro central del pico más plantado de la cara oeste, sobre la gran canal, vemos pasar las nubes entre las agujas, haciéndolas desaparecer por momentos y amonestándonos con rachas de micro gotas que hacen saltar la alarma.
Subo pasando por un diedro que dejo enseguida hacia la derecha y sigo por placas con tendencia inicial a la canal, que eludo hacia la izquierda por placa para pasar un pequeño tramo de diedro hasta pasar una sabina y cruzar por encima de esta hacia la derecha hacia una repisa con otra sabina, que nos coloca en la base de una plantada placa que tras superarla entramos en el inicio del gran diedro, montando la reunión, volada en los primeros metros de este. Roce Brutal+, la cuerda se cruzó por las 2 sabinas mencionadas, difícil prever por la navegación, la colocación de los seguros precisa para minimizar el roce.




 Foto después de pasar el primer tramo del diedro


9º largo, 6c (duro), 40 m. Reunión en la R15 del croquis. Sigo yo, con pasos técnicos de diedro sin fisura, en X, apurando los cantos y canticos, chapando lo que hay, super roñoso y de muy dudoso aspecto, sin poder reforzar con nada, hasta llegar a un parabolt en lo más plantado, donde poco más arriba del último roñoso clavo, hay una fisura en la que entra a cañón el nº 3, pero para llegar es tremendo, medio cogido a la cinta del clavo y estirándome pude meter el friend, empujándolo desde el extremo. Con el friend ya puesto, pude pasar el paso sin recurrir a las toallitas limpiadoras. Después, un corto tramo te da un buen respiro, para acometer una desplomada fisura de canto romo, donde los movimientos espasmódicos  se combinan con pinzadas y retorcimientos de pequeñas hueveritas y agujeros del lado derecho, acabando empotrando pie, rodilla, cadera, hombro, y medio orugeando, hasta poder salir a la placa de la derecha, y poco más arriba a la reunión, sobre una cómoda repisa.


10º largo, 6b (2 pasos iniciales, resto 4º y 3º), 70 m. Reunión ya sobre la arista, en un puente de roca en terreno de bloques fuera de pared, por encima de la R16 del croquis. Continúo yo, saliendo con unos precarios pasos de adherencia en placa, en travesía a la izquierda, para poder llegar a una pequeña y herbosa fisura, donde meter un micro, que tampoco se queda para dar un respiro, y ello, asegurado con un clavo junto a la reunión, y poco más arriba sobre el canto del diedro-fisura que acabamos de subir, con el que me estamparía si me cayera. Paso obligado muy expuesto, que siendo el último largo, te hace ponerte las pilas a última hora y en reserva. Después de esto una trepada por placa compacta fácil y en seguida sobre la arista entre bloques hasta casi apurar la cuerda ya en terreno para ir caminando. Miro por donde he venido, la arista desaparece entre la niebla. Al rato de asegurar a Enrique, lo veo aparecer  entre las nubes. Apoteósico final para esta escalada.
Acabamos a las 18:00 + o -. 


Descendemos rápido, entre la niebla, pese a que la amenaza de lluvia, ya no parece relevante. Cuando llegamos al coche, vemos que el vehículo de los de esta mañana, sigue tal cual donde lo han mal estacionado. Miramos para arriba y nos preguntamos: - ¿estos..., pensarán quedarse a dormir en el espolón central?, apenas queda una hora de luz, que va pasando, mientras nos rehidratamos, recogemos y nos ponemos cómodos, y va sumiendo en penumbra al Puig Campana, totalmente envuelto en nubes. ¡Colosal!

Como punto final a este vericuento, decir que la vía nos ha parecido muy buena, pese a los largos malos (que son muy malos), porque los largos buenos, ¡¡¡son buenísimos!!!
Vía que no quitará exclusiva a la Entors ni competirá en los medios con la Noi, ya que establece un intermedio entre estas clásicas archiconocidas y las míticas e inescrutables, vedadas, y reservadas únicamente a los titanes.
Enhorabuena a los aperturistas Antoni Paterna y Pascual Castillo

2 comentarios:

  1. Experiencia inolvidable en una de las montañas mas bonitas de Alicante

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